Donde la rumba huele a mar y en el mar se respira fiesta... 

Por:       Adriana Villa  
Fecha:   2014/02/11

Taganga es un acogedor pueblo de pescadores ubicado cerca a Santa Marta, conocido por sus hermosos paisajes y el particular ambiente cultural que lo hacen un destino casi obligado para turistas de todas partes que recorren la región. 




Historia del Viaje     

Ya me decía mi hermano que yo sí había estado en Taganga antes, cuando tenía unos seis años, es decir, hace más de 20… y yo que pensaba que ese nombre solo se me hacía familiar por las canciones de Vives. Pues bueno, hay mucho más que pescadores y pececitos, le dije cuando intentamos comparar el antes y el ahora. 


A tan solo unos 10 minutos del centro de Santa Marta está Taganga, un pueblo de pescadores que ahora conviven en su cotidianidad con un alto número de turistas, particularmente mochileros, que se han ido “tomando” la bahía. Manillas, música, malabares y otros actos circenses son parte de las manifestaciones artísticas que hacen de la Carrera 1 un particular punto de encuentro para viajeros, y el abrebocas para los nacionales y foráneos que van en busca de una buena noche de rumba, una con música crossover que se alarga casi hasta el amanecer, de esas que ponen hasta a los más arrítmicos a hacer sus mejores esfuerzos por seguirle el paso a la salsa al tiempo que se disfruta la brisa nocturna y la vista al mar. 

Pero no es solo la vida nocturna y la diversidad cultural lo que atrae de este lugar. Más que eso resaltan sus paisajes. Desde el camino para llegar a Taganga la boca empieza a abrirse con el azul intenso del mar, rodeado de imponentes montañas como es representativo de este departamento. Atardeceres únicos, vistos desde las montañas rocosas con uno que otro cactus que sorprende en el camino, y Playa Blanca a tan solo dos bahías para ir a bucear o caretear. 


Visité Taganga en dos ocasiones en este último viaje, la primera vez con la excusa de darle una buena celebración de cumpleaños a uno de los amigos que encontré en el camino. Y, pienso yo, estuvo a la altura. Fue tal el encanto del lugar que renuncié a mis intenciones de irme a dormir temprano (quería descansar bien para iniciar al día siguiente mi recorrido a Ciudad Perdida) y después de la rumba me senté ahí donde llegan las olas para ver el amanecer. La segunda, para recorrer sus calles con tranquilidad, nadar sus aguas, disfrutar del pescado que suelen sacar con métodos artesanales, contemplar el atardecer y sorprenderme con las particularidades que puedes encontrar en Taganga. Así que si vas a Taganga puedes estar preparado para que de cualquier mesa de un restaurante de la Carrera 1 salga un “gringo” a tomar prestada la guitarra de aquél que está tocando en la acera para ganarse el sustento de sus viajes por Colombia, y con esa guitarra y su voz ya desgastada, quiera recordar, revivir y mostrar a sus hijos y amigos lo que muy probablemente vivió en sus tiempos de juventud. Es mejor estar atento, porque de cualquier rincón puede salir alguien que con su talento o sus historias te robe inesperadamente más de una sonrisa. Eso es Taganga.

Recomendaciones Generales
  • En temporada alta Taganga es un lugar bastante concurrido por turistas de todas partes. Así que si para tus vacaciones estás buscando una playa tranquila con poca gente, probablemente Taganga no sea tu destino ideal. 
  • Los paisajes de Taganga son hermosos, pero lamentablemente se ven opacados por la gran cantidad de basuras que se concentran en algunos puntos según la dirección del viento. Es cierto a veces el viento se las lleva sin avisar, por eso es mejor no descuidar nada y botarlo lo más pronto posible. Y por supuesto, ¡nunca está de más una contribución filantrópica para ayudar a limpiar sus playas!
  • En Taganga puedes encontrar una buena oferta de cursos de buceo con certificación internacional. Según dicen, los precios son favorables comparando con otros destinos. 
  • Para la rumba, El Mirador es una parada obligada si estás buscando un ambiente joven y “relajado”, al mejor estilo de los mochileros. Viajeros de todas partes, en pareja, solteros o en grupos de amigos disfrutan la noche en una pista de baile con espectacular vista a la bahía. 


Gastos de Viaje   

Puedes encontrar variedad de precios tanto en acomodación como en alimentación, de acuerdo con los gustos y presupuesto de viaje. En mi viaje conseguimos una habitación compartida entre 4 por $20.000 por persona. Hay también opciones de acomodación en hamacas o sitios para acampar que pueden salir aún más económicos. Por $10.000 te compras un almuerzo bastante completo, un buen pescado con los acompañantes típicos de la región caribeña, y para la comida solo es llegar a la Carrera 1 o sus alrededores para encontrar variadas opciones de todos los precios, desde arepa e’ huevo en los puesticos de la calle hasta comida internacional en restaurantes con platos de $15.000 en promedio. El alquiler de careta y aletas por una hora vale más o menos $15.000.





Fotografías        

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Sobre el Transporte   

Es muy fácil llegar a Taganga desde Santa Marta. Se puede tomar un colectivo desde el mercado (por la 11 con 11) que vale $1.500, o un taxi que cuesta alrededor de $10.000. Si estás en el Parque Tayrona puedes llegar en lancha saliendo desde el Cabo San Juan (o igual en dirección opuesta). El trayecto dura más o menos 1 hora y, según escuché, tiene un costo aproximado de $40.000.